Como ya escribí en octubre, Túnez sigue con paso firme -y con todas las dificultades lógicas- hacia una democracia cada vez más liberal.

En estos momentos se está reformando la Constitución de 1959, en la que se va a mantener firmemente el artículo 1, que proclama la laicidad del Estado. Túnez dice no a la sharía.

El 15 de marzo pasado, además, hubo elecciones sindicales estudiantiles, con una victoria inédita y absoluta (250 contra 34 representantes) de la Unión General de Estudiantes de Túnez (laica) frente al sindicato islamista, apoyado por el Gobierno de coalición.

La conquista de la libertad nunca es fácil. Los tunecinos, como otros países musulmanes, merecen el apoyo de Occidente en la lucha por su desarrollo democrático. Frente a los agoreros -que en España van desde la izquierda más casposa hasta los supuestos liberales (que solo desinforman) de Libertad Digital- los musulmanes quieren ser libres. Túnez es un ejemplo evidente. Sin embargo, solos no podrán. Por eso, es importante que desaparezca el racismo de izquierdas y de derechas, ese “ellos son así, van al radicalismo islámico de cabeza”.

Las zonas rurales del sur del país serán las más difíciles de integrar, por eso es importante que el desarrollo económico llegue a Túnez, para quitarle a los islamistas bien nutridos de petrodólares desde Irán y Arabia de la red asisrencialista que aún les permite sobrevivir.

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>